jueves, 5 de febrero de 2009

Cosas absurdas. Somos seres humanos no costales

Hoy la absurda irresponsabilidad de un chofer de transporte intermunicipal me hizo asistir a la despedida de una joven madre, esposa y profesional a la cual se le truncaron los sueños por el escaso respeto que tiene el ser humano, en la vida cotidiana, por el otro.

Un accidente de tránsito por exceso de velocidad, del cual el único responsable es el conductor, deja un trágico desenlace; pero además evidencia que la vida humana vale poco cuando no somos conscientes que cada uno de nosotros somos responsables con nuestros actos de la seguridad del otro. No tener claridad de esa responsabilidad al realizar una actividad peligrosa lleva a consecuencias irremediables como la que aquí comparto.

Debemos levantar una voz de protesta contra aquellos transportadores que juegan con nuestras vidas, que nos tratan como costales, no como personas que les entregamos nuestras vidas esperando que nos traten con dignidad y velen por nuestra seguridad como velarían por la de ellos; a esos a los que se les olvida ese pequeño detalle, debemos como ciudadanos denunciarlos y las empresas de transporte retirarlos como parte de la responsabilidad social que nos y les asiste.

¡Actuemos ya! para no seguir asistiendo a despedidas absurdas.

1 comentario:

YUSADER dijo...

Apoyo tu postura y también me declaro indignada ante el irrespeto por la vida; me pregunto además si ese conductor será premiado por la empresa entregándole otro vehículo para trabajar? Me aterra pensar, que miles de vidas están a merced de la guerra del centavo en las carreteras.